Tortugas de agua en casa: Descubre cómo cuidarlas y crear el hábitat perfecto

Las tortugas son criaturas fascinantes que constituyen excelentes mascotas para los aficionados a los reptiles. Tener una tortuga en casa puede ser una experiencia gratificante, ya que requieren poco mantenimiento y pueden vivir muchos años. En este artículo, te guiaremos sobre cómo cuidar adecuadamente a tu tortuga mascota y crear el hábitat ideal para que prospere.

1. Elegir la tortuga adecuada

Antes de traer una tortuga a casa, es crucial investigar y seleccionar la especie adecuada para tu entorno vital. Las distintas especies de tortugas tienen diferentes requisitos de tamaño, hábitat y cuidados. Algunas especies comunes de tortugas de compañía son la tortuga africana de espolones, la tortuga rusa y la tortuga de Hermann. Asegúrate de elegir una tortuga que se adapte a tu estilo de vida y a tu entorno.

2. Preparación del hábitat

Las tortugas necesitan un recinto adecuado que simule su hábitat natural. He aquí los factores esenciales que debes tener en cuenta al preparar su hábitat:

a. Terrario o mesa para tortugas

Un terrario o mesa para tortugas espacioso es necesario para acomodar el crecimiento de tu tortuga. Asegúrate de que ofrece espacio suficiente para que la tortuga deambule, se esconda y se asolee. Las tortugas son criaturas terrestres y necesitan más espacio en el suelo que oportunidades para trepar verticalmente.

b. Temperatura e iluminación

Las tortugas son ectotérmicas, lo que significa que necesitan fuentes de calor externas para regular su temperatura corporal. Asegúrate de que el recinto tenga un lugar para asolearse con una lámpara de calor o un calentador cerámico que proporcione una zona cálida de unos 32 °C (90 °F). Es esencial tener una zona más fresca en el recinto para permitir la regulación de la temperatura.

Además, proporcionar una fuente de luz UVB es crucial para la salud de las tortugas. Los rayos UVB contribuyen a la síntesis de la vitamina D3, que ayuda a la absorción del calcio para un caparazón y unos huesos sanos. Asegúrate de que la luz UVB cubra todo el recinto y esté encendida entre 10 y 12 horas al día.

c. Suelo y sustrato

Las tortugas aprecian un sustrato natural que les permita excavar y hacer madrigueras. Opta por sustratos como tierra vegetal orgánica, fibra de coco o mantillo de ciprés. Evita utilizar sustratos con alto contenido en polvo o posibles sustancias químicas nocivas. El sustrato debe mantenerse húmedo, pero no encharcado, para mantener unos niveles de humedad adecuados.

d. Escondites y enriquecimiento

Crear escondites con rocas, troncos o cuevas artificiales es esencial para proporcionar seguridad a tu tortuga. Añadir ramas y otros materiales para trepar y explorar las mantendrá mentalmente estimuladas. Incorporar plantas vivas en su recinto no sólo mejora el atractivo visual, sino que también ayuda a mantener los niveles de humedad.

3. Alimentación y nutrición

Las tortugas son herbívoras y tienen necesidades dietéticas específicas. Una dieta equilibrada es esencial para su salud y bienestar general. He aquí algunas pautas de alimentación:

a. Verduras de hoja verde y hierbas

La base de la dieta de una tortuga debe consistir en verduras de hoja verde oscura, como la berza, las hojas de diente de león y la col rizada. Aportan vitaminas y minerales esenciales. Evita darle lechuga iceberg, ya que tiene un valor nutritivo mínimo.

Ofrecer una variedad de hierbas, como la hierba Bermuda o el heno Timothy, proporciona fibra adicional y ayuda a mantener una digestión adecuada.

b. Opción de verduras y frutas frescas

Suplementa la dieta con una variedad de verduras, como pimientos, zanahorias y calabaza. Las frutas deben darse con moderación debido a su alto contenido en azúcar. Algunas opciones seguras de fruta son las fresas y pequeñas cantidades de melón.

c. Calcio y suplementos

Los tortugas necesitan suplementos de calcio para mantener un caparazón sano. Dales un suplemento de calcio, como hueso de sepia o calcio en polvo, unas cuantas veces a la semana. Esto ayudará a prevenir problemas como la enfermedad ósea metabólica.

4. Entorno y cuidado de la salud

a. Limpieza regular

Mantener limpio el recinto de la tortuga es crucial para su salud. Retira los excrementos con regularidad y cambia el sustrato cuando sea necesario. Asegúrate de que el bebedero se limpia a diario y se rellena con agua fresca.

b. Mantener una humedad adecuada

Los tortugas necesitan un entorno ligeramente húmedo para evitar problemas en el caparazón. Nebulizar periódicamente el recinto, sobre todo si está seco, ayudará a mantener el nivel de humedad adecuado.

c. Revisiones veterinarias periódicas

Encontrar un veterinario con experiencia en reptiles es esencial para la salud a largo plazo de tu tortuga. Las revisiones periódicas pueden identificar posibles problemas de salud y proporcionar el tratamiento adecuado.

Conclusión

Cuidar de una tortuga en casa requiere conocimientos, compromiso y un hábitat adecuado. Si le proporcionas las condiciones de recinto adecuadas, una dieta equilibrada y cuidados sanitarios regulares, puedes asegurarte de que tu tortuga prospere durante muchos años. Recuerda investigar a fondo la especie de tu tortuga y proporcionarle un entorno enriquecedor para su bienestar.

¡Recuerda disfrutar siempre de la gratificante experiencia de ser propietario de una tortuga y proporcionar a tu mascota los mejores cuidados posibles!

Tortuga en casa.

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